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En el Grids, la brasería del Molí de l’Escala, ya es tiempo de calçots. Os ofrecemos una propuesta única que marida los calçots, ecológicos y del Empordà, con el txuletón, nuestra carne insigne.

“Hace cinco años decidimos que el Grids ofrecería, además de las propuestas habituales de la carta que hemos ido evolucionando, menús dedicados a productos de temporada como son los calçots”, explica el cocinero y propietario del establecimiento, Jordi  Jacas. “Nuestra obsesión son siempre los productos y, en el caso del calçot, no podía ser diferente, queríamos los mejores calçots, ecológicos y cultivados en nuestro entorno directo”.

Con este objetivo, el equipo del Grids entró en contacto con un pequeño productor ecológic ubicado en Albons, que inició el cultivo de este producto pensando inicialmene en abastecer únicamente la cocina de la brasería del Molí de l’Escala. Cinco años después, el cultivo de calçots se ha consolidado en la zona con un grupo de productores que anualmente plantan mil quilos de cebolla para calçot. En las más de doce semanas de la temporada, se prevé una producción de entrr 20.000 y 25.000 unidades de calçots.

Enric Guerrero, uno de los productores de calçot para el Molí, ha destacado que “el calçot del Empordà es de calidad porqué se produce en una tierra fertil, cercana al mar y, además, con el condicionante de la tramuntana”.

Menú del calçot

Una vez en la mesa del Grids, el menú empieza con los embutidos de Jordi Vilarrasa de Olot. Después llegan los calçots que se acompañan de dos salsas, la clássica romesco y el romesco con anchoas, especialidad de la casa.

La proposta del Grids incluye también el txuletón de sidrería, clásico del País Vasco. En este caso, de la mano del vasco Imanol Jaca, uno de los máximos expertos en esta carne, encargado de dar a conocer la cultura gastronómica vasca y que distribuye sus productos a nivel internacional. Se trata de una carne única que procede de vacas de entre 8 y 18 años que se selecciona cuidadosamente y que pasa por un proceso de maduración para garantizar la máxima calidad. La especialidad de Imanol Jaca, como explica él mismo, son las “vacas viejas y gordas”.

El menú se cierra con una Euskal Crema, la personal versión del Grids de la Goxúa, un clásico postre vasco de sabor similar a la crema catalana.

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